La tarea para este día era
presentar la denuncia en la Fiscalía, pero aun rondaba por mi cabeza una
inquietud ¿Qué pasa si no presento la denuncia en la Fiscalía?
La respuesta más
posible es que no sucedería nada, el hecho no se convertiría siquiera en un
dato estadístico de los muchos que hay sobre hurtos bajo la modalidad de fleto,
pues los patrulleros no tomaron mi información y no pude comprobar si el
reporte llegó a la central de información (123); ante esta realidad decidí
comunicarme con el oficial que comanda a los patrulleros del cuadrante correspondiente
al sector donde sucedió el hurto, para que me informara el trámite que cumple
este tipo de incidentes en su jefatura. La diligencia no fue muy complicada
pues me comuniqué con el CAI del barrio Luis López de Mesa y conté con la
suerte que en este lugar se encontraba el Sub-teniente Juan Blanco, a quien le
corresponde el mando del cuadrante; debo decir que el Suboficial fue muy
receptivo y pacientemente, escuchó mi emocionada narración de los hecho,
acompañada de la reclamación un tanto airada por la falta de seguridad, aun
contando con tantos recursos tecnológicos; el Subteniente trató de explicarme
aspectos técnicos, metodológicos y hasta sociales, del por qué sedan estos
hurtos, aun contando con tantos recursos, sin embargo, ninguno me satisfizo y
le solicité, de manera respetuosa por supuesto, que me informara el tramite que
hace el personal a su cargo en este tipo de incidentes, pues tenía la intención
de hacerle seguimiento al procesos que se seguía, con motivo del hurto del que
fui víctima. Muy amablemente el Subteniente me invito a que tuviéramos una
reunión, para que conversáramos del asunto y suministrarme la información,
acordamos encontrarnos el día jueves 20 de febrero en el CAI del barrio Luis López
de Meza a las 10:00 a.m.
En las horas de la tarde me
dirigí al edificio de la Fiscalía (Conocido popularmente como el bunker); al
parecer al hurto calificado (término legal como se denomina el fleto) es un
delito al cual le prestan especial atención en esta entidad, pues a pesar de que
se habían agotado los fichos de atención a los usuarios, me brindaron el
recurso de atenderme en una oficina alterna en el Parque de las Luces.
No tengo ninguna
queja respecto a la diligencia, rapidez y atención por parte del funcionario en
este sitio (oficina alterna de la Fiscalía en el Parque de las Luces), no
obstante esto, durante la diligencia, tuve la oportunidad de preguntarle al
funcionario sobre los alcances que podía tener esta denuncia en cuanto a la
investigación, al uso de las grabaciones de las cámaras de seguridad, etc. las
respuestas no fueron muy alentadoras, al parecer (según el funcionario) las imágenes
de las cámaras son poco nítidas, lo que impide la identificación de los
delincuentes; también le comenté sobre una cámara ubicada en una unidad residencial
que muy posiblemente grabó la placa de la moto y que se requería la orden de la
Fiscalía para mirar las imágenes, a lo que el servidor público me contesto con
un interrogante ¿Cómo sabe usted que se ve la placa? Y seguidamente me des
animo más, diciéndome que la revisión de la cámara la tenían que ordenar el
fiscal al que le correspondiera el caso; en conclusión la actitud y las
respuestas del funcionario, no me daban muchas esperanzas respecto a que esa
denuncia pudiera tener algún resultado, inclusive en cuanto a motivar una
investigación y mucho menos para capturar a los delincuentes; creo que ante mi
insistencia y evidente angustia, el funcionario decidió incluir en la denuncia
mi relato sobre la cámara en la unidad residencial, pero su rostro decía que
eso no aportaba mucho.
No hay comentarios:
Publicar un comentario